
LEALTADES INVISIBLES
LO QUE SOSTENEMOS
SIN DARNOS CUENTA
A veces hay algo en nosotros que no termina de encajar. Repetimos situaciones, sentimos emociones que parecen demasiado intensas o tomamos decisiones que, en el fondo, sabemos que no nos hacen bien… y aun así, algo nos lleva una y otra vez al mismo lugar.
Y aparece la pregunta:
¿Por qué me pasa esto si sé que no quiero seguir así?
Quizá, en algunos casos, la respuesta no está solo en lo que vivimos hoy. Quizá hay algo más.
No todo empieza en nosotros
A lo largo del proceso personal, muchas veces ponemos la mirada en nuestra historia individual: lo que hemos vivido, lo que hemos sentido, lo que hemos aprendido. Y eso es importante.
Pero hay momentos en los que esa mirada no es suficiente para comprender del todo lo que ocurre, porque no todo lo que sentimos empieza en nosotros.
Desde una mirada sistémica, entendemos que formamos parte de un sistema familiar: un entramado de vínculos, historias y experiencias que, de alguna manera, también viven en nosotros.
No solo heredamos rasgos físicos o formas de pensar. También podemos estar vinculados a emociones, cargas o dinámicas que no comenzaron en nuestra propia historia.
Repetir sin saber por qué
Esto puede manifestarse de muchas formas en la vida cotidiana.
Personas que repiten relaciones que les hacen daño, que sienten una culpa difícil de explicar, que tienen dificultad para avanzar o tomar decisiones, que se colocan constantemente en el lugar de sostener a otros o que viven con una exigencia que pesa demasiado.
A veces, al mirarlo solo desde lo individual, parece que hay algo que «no funciona».
Pero cuando ampliamos la mirada, aparece otra posibilidad:
quizá no se trata de un error… sino de una fidelidad.
Las lealtades invisibles
En sistémica hablamos de lealtades invisibles para referirnos a esos vínculos profundos que nos unen a nuestro sistema familiar.
Son formas de amor inconsciente.
Movimientos internos que buscan mantener la pertenencia, incluso cuando eso implica repetir, cargar o limitar nuestra propia vida.
Podemos, por ejemplo:
- vivir con tristeza sin saber de dónde viene
- no permitirnos estar mejor que nuestros padres
- sostener dificultades que no terminamos de comprender
- quedarnos en lugares donde no estamos bien
No porque lo elijamos conscientemente, sino porque, en algún nivel profundo, hay algo en nosotros que dice:
«si yo estoy como tú, sigo perteneciendo.»
El vínculo, las partes y la historia
Esto conecta profundamente con otros aspectos del proceso personal.
Tal como comparto en «Crecer en relación: la importancia del vínculo«, nos construimos en relación, y esas primeras experiencias dejan una huella profunda en cómo nos vinculamos hoy.
A su vez, en «Las partes que viven en nosotros«, vemos cómo diferentes aspectos internos se desarrollan para adaptarse a lo vivido, generando dinámicas internas que a veces entran en conflicto.
Y en «Cuando sostener un límite también incomoda«, aparece con claridad la dificultad de sostenernos cuando algo en nosotros es claro, pero entra en tensión con el vínculo.
Desde la mirada sistémica, podemos ver que todo esto no solo tiene que ver con nuestra historia individual, sino también con algo más amplio: la historia de nuestro sistema.
Cuando sostener deja de ser elección
Hay momentos en los que sentimos que sostenemos demasiado. Que damos más de lo que podemos. Que nos cuesta soltar, alejarnos o elegirnos.
Y no siempre tiene que ver con falta de claridad o de fuerza.
A veces tiene que ver con algo más profundo: una lealtad que no vemos.
Una fidelidad que nos lleva a mantenernos en determinados lugares, incluso cuando ya no nos hace bien.
Tomar conciencia: un primer movimiento
El objetivo no es cortar con la familia ni rechazar lo que viene de ella. Tampoco se trata de buscar culpables.
Se trata, más bien, de hacer consciente lo que hasta ahora ha sido invisible.
En el proceso terapéutico, poco a poco puede aparecer algo importante:
- empezar a distinguir qué es mío y qué no
- reconocer qué estoy sosteniendo
- poner palabras a lo que antes solo era sensación
Y desde ahí, abrir un pequeño espacio de libertad.
Honrar sin cargar
La mirada sistémica no busca separar, sino ordenar. No se trata de alejarnos de nuestras raíces, sino de poder relacionarnos con ellas de una forma más consciente.
A veces, el movimiento no es hacer más. Es algo más profundo: honrar lo que hubo… sin tener que repetirlo.
Reconocer de dónde vengo, agradecer lo recibido -tal como fue- y, poco a poco, poder dar un paso hacia mi propia vida.
El acompañamiento individual como espacio de comprensión
En el acompañamiento individual, este tipo de dinámicas aparece con frecuencia.
No siempre de forma evidente.
A veces llega como una sensación difusa, como un «no sé por qué me pasa esto», como la vivencia de estar repitiendo algo o de cargar con algo que pesa sin saber de dónde viene.
El proceso terapéutico ofrece un espacio para mirar esto con calma, sin prisa, sin necesidad de entenderlo todo de golpe.
Un espacio donde lo que estaba en la sombra pueda empezar a tomar forma y donde, poco a poco, se abra la posibilidad de vivir desde un lugar más propio.
Una pregunta para ti
¿Hay algo en tu vida que sientes que repites… aunque sabes que no quieres seguir ahí?
Quizá no tenga que ver solo contigo.
Quizá, al mirarlo desde otro lugar, puede empezar a abrirse algo nuevo.
Si este tema te resuena, quizás es un buen momento para mirarlo con más profundidad.
Acompaño procesos terapéuticos desde la terapia Gestalt y la mirada sistémica en sesiones individuales en Castellar del Vallès y Granollers, así como en formato online.
Puedes ponerte en contacto conmigo si sientes que es tu momento de iniciar este camino.
También pueden interesarte
Si este tema te resuena, puedes seguir profundizando en:
- Crecer en relación: la importancia del vínculo
- Las partes que viven en nosotros
- Cuando sostener un límite también incomoda
Artículo escrito por Anna Samsó, terapeuta y acompañante en procesos desde una mirada gestáltica. Conóceme más en www.annasamso.com
Puedes seguirme en Instagram donde comparto reflexiones y propuestas
