
LAS PARTES DE VIVEN
EN NOSOTROS
Comprender nuestro mundo interno
En algunos momentos podemos sentir que dentro de nosotros conviven distintas voces.
Una parte que quiere avanzar, tomar una decisión o iniciar un cambio. Otra parte duda, siente miedo o prefiere quedarse donde todo resulta más conocido.
También puede ocurrir que una parte quiera expresar algo con claridad y otra nos empuje a callar. O que una parte necesite acercarse mientras otra intenta protegerse tomando distancia.
Lejos de ser algo extraño, esta experiencia forma parte de la complejidad de nuestra vida interior.
Con el tiempo vamos descubriendo que no somos una única voz uniforme, sino que dentro de nosotros existen diferentes aspectos que influyen en cómo sentimos, pensamos y actuamos.
Este camino forma parte del desarrollo personal.
Las partes internas
En psicología a veces hablamos de partes internas o subpersonalidades para referirnos a estos distintos aspectos de nosotros mismos.
Cada una de estas partes suele haberse desarrollado en algún momento de nuestra historia para ayudarnos a adaptarnos a determinadas experiencias.
Podemos reconocer, por ejemplo:
- una parte que intenta agradar para mantener el vínculo
- una parte crítica que busca evitar errores
- una parte sensible que necesita cuidado
- una parte fuerte que intenta sostener momentos difíciles
- una parte que desea libertad y autenticidad
Muchas de estas partes se formaron a partir de experiencias o heridas emocionales vividas a lo largo de nuestra vida.
Cuando las partes entran en conflicto
Muchas veces el malestar aparece cuando estas partes internas tiran en direcciones diferentes.
Una parte desea cambiar algo en la vida, mientras otra teme las consecuencias.
Una parte quiere hablar o poner límites, mientras otra teme perder el vínculo o generar conflicto.
En esos momentos podemos sentirnos confundidos, bloqueados o con la sensación de estar luchando contra nosotros mismos.
Sin embargo, desde una mirada terapéutica, el objetivo no es eliminar ninguna de estas partes, sino escucharlas y comprender qué necesitan.
Un sistema interno
Podemos entender que nuestras partes internas forman un pequeño sistema interior, donde cada aspecto de nosotros mismos intenta proteger algo importante.
En algunos enfoques terapéuticos se habla de distintos tipos de partes.
Existen partes más directivas o protectoras, que intentan mantener el control o evitar el dolor. Otras partes actúan como defensas más impulsivas, intentando apagar el malestar cuando aparece. Y también hay partes exiliadas o repudiadas, que suelen guardar emociones profundas como la tristeza, el miedo o la sensación de no haber sido vistos.
Cuando una parte es ignorada durante mucho tiempo, puede aparecer con más fuerza intentando ser escuchada.
Cuando aprendemos a reconocer lo que ocurre dentro de nosotros, también podemos expresar lo que sentimos con mayor claridad.
Este proceso requiere tiempo, atención y respeto hacia lo que vive dentro de nosotros.
El camino hacia la integración
La integración no significa que todas las partes desaparezcan para convertirse en una única voz.
Las partes no desaparecen.
Las partes se transforman.
Cuando podemos contemplarlas desde un lugar más profundo de nosotros mismos, desde un espacio de mayor presencia y comprensión, comenzamos a reconocer que todas ellas han tenido un origen y que en algún momento nos han servido.
Las partes protectoras, con el tiempo, pueden transformarse en recursos creativos de la persona.
Las partes que durante mucho tiempo permanecieron ocultas o exiliadas pueden recuperar algo esencial: el disfrute, el juego y la espontaneidad.
A veces estas partes exiliadas se resisten a la transformación porque en ellas también viven lealtades inconscientes hacia nuestra historia o hacia nuestro sistema familiar.
Comprender esto con respeto y paciencia forma parte del proceso de integración.
Escuchar lo que vive dentro de nosotros
El proceso terapéutico puede ofrecer un espacio donde estas partes internas puedan ser escuchadas con atención y respeto.
Poco a poco vamos aprendiendo a reconocer qué necesita una de ellas, de dónde viene y qué lugar ocupa en nuestra historia.
Desde esa comprensión se abre la posibilidad de vivir con mayor presencia, autenticidad y libertad interior.
En mi trabajo como terapeuta acompaño procesos de autoconocimiento desde la terapia Gestalt y la mirada sistémica, ofreciendo un espacio de escucha y exploración del mundo interno. Las sesiones se realizan en Castellar del Vallès, Granollers y Sabadell, así como en formato online.
También puede interesarte
- Transformación personal: un viaje hacia tu mejor versión
- Sanando heridas emocionales: un camino hacia la plenitud
- Expresar para sanar: el poder de dar voz a lo interno
Artículo escrito por Anna Samsó, terapeuta y acompañante desde una mirada gestáltica. Conóceme más en http://www.annasamso.com
Puedes seguirme en Instagram donde comparto reflexiones y propuestas
